jueves, febrero 10, 2005
Llegaron unos enmascarados desconocidos y me encerraron con esta máquina, postrándome contra ella, atándome de pies y manos con cadenas de hierro.
Ahora ya no sé quién es la persona, ni si podría vivir sin ella. Quizá, dentro de algún tiempo, incluso ella consiga ser más social que yo, y me abandone.
Ahora ya no sé quién es la persona, ni si podría vivir sin ella. Quizá, dentro de algún tiempo, incluso ella consiga ser más social que yo, y me abandone.